• La inteligencia artificial (IA) no sólo es tecnociencia sino también cultura que se remonta a ciertas valoraciones filosóficas de la inteligencia, lo natural y lo artificial. De ahí que produzca entusiasmo y temor, por no decir angustia ante la finitud de cierta humanidad. No se trata tanto, para el pensamiento contemporáneo de la técnica, de reiterar tales afectos culturales, como de repensar de modos creativos la relación entre filosofía, técnica y existencia.